Consejería de adultos

La consejería individual para adultos consta de un proceso terapéutico confidencial donde se utiliza un enfoque teórico para llevar a cabo las sesiones o intervenciones que lo ayudarán en su situación. Se usará preferiblemente un enfoque cognitivo-conductual además de un enfoque integrador. Este enfoque cognitivo-conductual  tiene una base filosófica donde se entiende que las personas tienden a incorporar la reflexión defectuosamente, lo que las puede  llevar a alteraciones emocionales y de conducta. Estas creencias o cogniciones son los principales factores determinantes de cómo se siente y actúa. La terapia se orienta principalmente hacia la cognición (creencia) y el comportamiento, y destaca el papel de pensar, decidir, cuestionar y hacer. Esto es un modelo psico-educativo, que hace hincapié en la terapia como un proceso de aprendizaje, incluyendo la adquisición y practicar nuevas habilidades, aprender nuevas formas de pensar y de hacer frente a problemas.

 

Algunas de las situaciones que lo pueden conducir a terapia son las siguientes: reestructuración de la personalidad, el descubrimiento del inconsciente, la creación de interés social, la búsqueda de sentido en la vida,  el examen de edad de toma de decisiones y otras nuevas, el desarrollo  de la confianza en uno mismo,  auto-actualización, la reducción de la ansiedad, el desprendimiento, el mal comportamiento y el aprendizaje de pautas de adaptación, ganar más control de la vida y re-dirigir la historia de la vida, entre otras.  Además uso un enfoque integrador de acuerdo a la necesidad del cliente.

 

Al desarrollar un enfoque integrador para la práctica de la consejería, ajustaré el enfoque para satisfacer las necesidades que traiga a terapia.  Depende de la estructuración  y de las circunstancias específicas  que traiga. Una  estructura clara es más importante durante la fase inicial de la consejería. Al decidir qué intervención es útil, el  foco de consejería puede cambiar con cada individuo en diferentes fases en el proceso de consejería de acuerdo a sus necesidades. Aunque inicialmente algunos  sienten la necesidad a ser escuchados y que se les permita expresar sentimientos profundos, pueden beneficiarse más tarde al examinar los patrones de pensamiento que están contribuyendo a su equilibrio psicológico y  a su dolor. Y, desde luego, en algún momento de la terapia es fundamental que pueda  traducir lo que ha aprendido acerca de si mismo en acciones concretas. Usted como cliente  en un momento dado ofrece un marco para la selección de la intervención más adecuada.